Reconocida globalmente como la marca de los movimientos más complicados del mundo, además de por la famosa forma de tonel de sus cajas, Franck Muller ostenta el título de uno de los mejores relojeros del mundo.

La fábrica fue fundada en Ginebra por Franck Muller y Vartan Sirmakes, y en la actualidad han logrado el éxito gracias a la combinación de audacia y creatividad con un excepcional conocimiento de la alta relojería. Todas las complicaciones mecánicas de relojería inventadas por esta casa suiza, se diseñan y desarrollan en el corazón de sus propios talleres: desde el simple boceto de un mecanismo, a la ejecución de los planos, pasando por la construcción de un prototipo, hasta el control de la producción, cada etapa de la fabricación de un reloj se sigue hasta el éxito de su finalización.